DISCIPLINA

Es la capacidad de actuar ordenada y perseverantemente para alcanzar un fin. Exige un orden y unos lineamientos para poder lograr rápidamente los objetivos deseados. Es el valor de la armonía, porque todo guarda su lugar y su proporción. Los seres humanos debemos tender a nuestra propia armonía, pensando y actuando siempre en relación a un buen fin. Tener disciplina es mantener el orden establecido y el respeto a las personas y a las leyes.

ENTUSIASMO

Hacer las cosas con entusiasmo, es hacer las cosas con alegría, atención y esfuerzo. La palabra entusiasmo proviene de dos raíces griegas – «en» y «theos» – y significa tener un Dios dentro de sí. Según los griegos. Solo las personas entusiastas eran capaces de vencer los desafíos. Es necesario, por lo tanto, entusiasmarse. El entusiasmo es diferente al optimismo, el cual significa creer que una cosa va a ser cierta, que va a ocurrir. Entusiasmo es transformar la realidad para hacer las cosas ciertas. El entusiasmo depende de la voluntad de cada uno y la voluntad es una decisión personal. El entusiasmo es la fuerza promotora de la vida.

INTEGRIDAD

Es hacer siempre lo correcto, esto significa, hacer todo aquello que consideramos bien para nosotros y que no afecte los intereses de las demás personas. Es ser un ejemplo para todos.
La persona íntegra es recta, honesta e intachable.

RESPETO

El respeto es la consideración y la atención que asumimos en nuestros actos y relaciones para no ocasionar daños a nuestro entorno. Es la base fundamental para la convivencia sana y pacífica entre los miembros de una sociedad.
Es tratar a los demás como quiero ser tratado, es la relación con quien está al lado mío, con el prójimo, con el colaborador directo, con la persona de al lado y el medio ambiente.
El reconocimiento es respeto al esfuerzo, al resultado, al logro.

RESPONSABILIDAD

Ser responsable nos hace asumir de forma consciente nuestros compromisos y obligaciones, así como todas las consecuencias que se deriven de nuestros actos, en concordancia con nuestros valores y principios.

HUMILDAD

Es una cualidad humana independiente de la posición económica o social: una persona humilde no pretende estar por encima ni por debajo de nadie, sino que sabe que todos somos iguales, y nuestra existencia tiene el mismo grado de dignidad. De allí que ser humilde no implique dejarse humillar, pues la humildad no supone una renuncia a la dignidad propia como personas.